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lunes, 9 de julio de 2012

apuntes ética de la empresa etica profesional y deontologica tema 10

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                                                           MÓDULO 10

                                      LA EMPRESA Y EL ESTADO


j  PARA EL EXAMEN PARCIAL

1.  El capitalismo mixto. Principales tareas encomendadas al estado de bienestar (pgs 218-219)

El capitalismo mixto viene después de los sistemas en donde la intervención del poder político era necesaria, y sustituirá al fracasado capitalismo liberal. Básicamente, reconocen que alguna intervención del poder público es necesaria como complemento del mercado. Es conocido como Estado de bienestar o Estado Social. Con pequeñas modificaciones, se va perfeccionando bajo el estado de bienestar y sus tareas principales son:

  1. Intervención estatal (Keynes) para mantener el pleno empleo o garantizar un alto nivel de ocupación. Luego evoluciona en políticas económicas arbitradas por el gobierno en función de los intereses generales

  1. Estado providencia (Beveridge): Provisión publica de servicios sociales universales (educación, asistencia sanitaria, pensiones, ayudas familiares y vivienda). La universalidad significa que el acceso a estos servicios van dirigidos a todos los grupos de renta, no depende de los ingresos del beneficiario.

2.      La crisis del estado social  (pgs 220-221)

A finales de los años 1980 comienza la ruptura del Estado Social.

Causas exógenas (causas que salen de la “imaginación de los críticos…”)

  1. La caída del colectivismo 1989 = evidencia de la inviabilidad del modelo económico centralizado con eliminación casi total de los mecanismos de mercado. Algunos lo interpretaron como un triunfo del capitalismo (pensamiento liberales como Fukuyama 1992).

  1. Proceso de globalización: con esto, se recortan las posibilidades del Estado para actuar en economía dentro de las fronteras territoriales.

  1. Crisis del Estado Social: “mas sociedad, menos estado” proclamaban representantes del sistema liberal. Además, se da una peligrosa dicotomía entre sociedad y Estado; el individuo se encarga de sus intereses particulares y el Estado de gestionar los intereses generales de la sociedad à  a la larga esto ocasiona que los ciudadanos reivindiquen sus derechos y cada vez más estén incapacitados para asumir sus deberes.

Causas endógenas (causas reales de la estructura)
-          Excesivo desarrollo del Estado
-          Alta presión fiscal
-          Falta de eficiencia  en el uso de recursos
-          Despilfarro
-          Falta de control de la maquinaria administrativa
-          Corrupción

Posibles soluciones: 2 vertientes

  1. Liberal:  desregular y reprivatizar
  2. Otras corrientes: redimensionamiento del Estado

3.      Dos criterios básicos que han de presidir la actuación económica del estado (pgs 221-222).

1.      El Estado ha de complementar a la sociedad y a la iniciativa privada, pero nunca desmovilizar a una y otra generando esa cómoda actitud de confiarlo todo a los poderes públicos. Algunos critican al Estado social porque generó una sociedad de derechos (mucha conciencia de los derechos y mucha presión para reivindicarlos), pero remisa a reconocer sus deberes (y el esfuerzo que eso conlleva). Ésta es quizás una de las principales lecciones a sacar de la crisis del Estado social en las pasadas décadas, crisis que lo condujo casi a su inviabilidad.
2.      El Estado tiene que orientarse por la búsqueda de un equilibrio entre libertad e igualdad para todos: garantizar la libertad, sí (como le exige el liberalismo de todos los tiempos), pero procurando que sea libertad para todos y, por tanto, que haya una igualdad sustancial, al menos como igualdad de oportunidades (no igualitarismo).

4.      Tres indicaciones respecto a las  tareas del estado (p. 222-223)

1º. Ante todo el Estado tiene que compensar las deficiencias del mercado, ya sean aquéllas que le son sustanciales (no atiende ni a los bienes públicos ni a la demanda insolvente, o, en determinadas circunstancias, no garantiza el adecuado funcionamiento de la economía), ya las derivadas de la falta de igualdad de los participantes (circunstancia común a la casi totalidad de los mercados reales). Esto exige una tarea de regulación, que restrinja los márgenes de la libertad de los agentes en aras de un nivel mínimo de igualdad.
2º. El Estado debe garantizar los derechos sociales, poniendo los medios para que los ciudadanos puedan disfrutar de ellos: derecho al trabajo, derecho a la educación, derecho a una vivienda digna, derecho a la salud, por citar los más importantes. Esta es una de las grandes conquistas de la humanidad a lo largo del s.XX, a la que no se puede renunciar en principio, aunque queda siempre la cuestión más concreta de determinar con exactitud el alcance de estos derechos en cada sociedad dependiendo de sus tradiciones, sus recursos económicos, la presión fiscal que está dispuesta a soportar y la voluntad política de sus gobernantes.
3º. Las tareas mencionadas hasta ahora tienen por objeto la orientación general de la economía o una cierta redistribución de recursos que corrija la distribución inicial (insuficiente por desigual) que hace el mercado. Más problemático es atribuir al Estado funciones directamente productivas, que en otro tiempo y en determinados países sí le fueron encomendadas alegando motivos como la seguridad del territorio, el tratarse de servicios esenciales y/o no lucrativos o de sectores estratégicos. Hoy tiende a descargarse al Estado de estas tareas, aunque no puede excluirse algún tipo de control sobre tales actividades por su importancia intrínseca.

5.      Cuatro criterios éticos para la distribución de la carga fiscal (p. 225-226).

  1. El Estado, al contrario que el mercado, no funciona según la ley de los intercambios equivalentes (principio de justicia conmutativa: el de la equivalencia entre lo que se da y lo que se recibe), sino según el criterio de equidad para con ciudadanos iguales: a ningún ciudadano se le pide, por tanto, capacidad retributiva alguna para beneficiarse de las prestaciones del Estado.

  1. El segundo criterio se basa en el hecho de lo que se trata de pagar no es tanto un servicio concreto cuanto un servicio global. Si se considera que este servicio es igual para todos, cabría proponer que todos  los ciudadanos pagasen lo mismo por él (se podría establecer una aportación igual de cada contribuyente). Puesto que todos recibimos, en principio, lo mismo, paguemos todos lo mismo. Sin embargo, existen razones de peso para renunciar a él: la principal es que no atiende a la distinta situación de los ciudadanos y a su capacidad real para contribuir.

  1. El principio de la capacidad de pago. Según este criterio, la contribución será proporcional a la capacidad económica de cada sujeto. Quienes más tienen pagarían impuestos más altos; a igual de capacidad, igual contribución.

  1. Principio del sacrificio igual. El punto de apoyo de este principio es el convencimiento de que la contribución proporcional supone un sacrificio mayor para el contribuyente con menor capacidad de pago, aunque esté obligado a pagar menos que el de los ingresos superiores. Por lo tanto, hay que implantar un sistema tributario que sea progresivo, es decir, en el que la cuantía del tributo crezca más que proporcionalmente a la capacidad de pago de los contribuyentes.

La aceptación de la progresividad impositiva implica el reconocer al Estado una función de redistribución de la renta. Pero evidentemente, esta dimensión redistributiva debe compaginarse con la función recaudatoria.

6.      Tres problemas prácticos de aplicación (p. 228)
Partiendo de la complejidad de los sistemas fiscales contemporáneos, son diversas las circunstancias que están orientando hoy en una determinada dirección la distribución de la carga tributaria.
1.      El grado de progresividad del sistema fiscal está en función del peso relativo de los impuestos directos de carácter general. Entre ellos se cuentan los que gravan las rentas de las personas físicas y de las sociedades. Sin embargo, las necesidades recaudatorias de los gobiernos han obligado a éstos a incrementar la proporción de los impuestos indirectos (que el contribuyente percibe menos), lo que reduce las posibilidades de progresividad.
2.      Este problema se agrava por la fuerte competencia internacional que caracteriza a la economía actual y que discrimina a las empresas de aquellos países con mayor presión fiscal. Ante esta circunstancia, los gobiernos se ven obligados a desviar la presión fiscal hacia los sectores o colectivos donde esa competencia sea menos efectiva. Por esta razón algunos llegan a proponer que las empresas queden liberadas de toda imposición directa, para no dañar así su competitividad internacional: eso supondría concentrar en las rentas personales, sean del trabajo o del capital, toda la imposición sobre las rentas generadas a través del proceso productivo. Se garantizaría así que sea el sector productivo el que aporte al Estado los recursos necesarios para ejercer sus funciones en beneficio de la sociedad, pero al precio de un incremento de la presión fiscal sobre las rentas personales que la sociedad difícilmente soportaría.
3.      Cada vez mayores dificultades para mantener el equilibrio entre la fiscalidad que afecta al trabajo y la que afecta al capital. Y es que la liberalización de los mercados de capital hoy (que no tiene equivalencia en los mercados de trabajo) y la mayor movilidad del capital en relación con el trabajo, son dos factores que permiten al capital emigrar allí donde la presión fiscal es menor: en consecuencia, si un gobierno no quiere ahuyentar los capitales, no tendrá más opción que reducir el gravamen sobre ellos. Y no es raro entonces que la alternativa sea la de aumentar proporcionalmente la imposición sobre el trabajo, con objeto de que se mantenga el monto total de la recaudación. El desplazamiento actual de la presión fiscal desde el capital hacia el trabajo tiene aquí su última explicación.
Como consecuencia de esas tres circunstancias la imposición directa tiende a concentrarse cada vez más en los impuestos sobre el trabajo. Por otro lado, tampoco existe hoy un consenso claro en torno a la distribución entre impuestos directos e indirectos, aunque sabemos que los impuestos indirectos recaen últimamente sobre el consumidor final (la empresa se limita a prestar al Estado el servicio de la recaudación).

7.      Las tres vías a través de las cuales la empresa contribuye económicamente al sostenimiento de la empresa (p. 233).

La empresa contribuye económicamente al Estado por tres vías complementarias:

a)      Impuestos directos
b)      Impuestos indirectos
c)      Contribuciones sociales

Todas ellas suponen un incremento de los costes, y por tanto, del precio final del producto. En este sentido afectan a la competitividad de la empresa. Sin embargo, la exigencia de dicha competitividad, que es un valor indiscutible (y un valor ético) para la empresa, no puede ser un argumento para reducir o desplazar totalmente la obligación que tiene también la empresa a contribuir a los gastos del Estado, entre otras razones porque también ella se beneficia de los mismos.

8.      Criterios nº 2, 5, 7,9  y 10 relativos al comportamiento de la empresa en su relación con el Estado (p. 235-236).

Con todos los datos manejados, podemos concluir ahora enumerando algunos criterios para el comportamiento de las empresas en sus relaciones con el estado:

·         El cumplimiento de las leyes vigentes debe hacerse desde un cierto talante: reconocer y aceptar la función del Estado de velar por los intereses generales de la sociedad, admitiendo que en ocasiones éstos entrarán en conflicto con los intereses particulares de la empresa.
·         En cuanto a la distribución de la carga tributaria, una equidad básica es obliga a optar por el criterio de progresividad y las consecuencias que eso tiene para el peso de la imposición directa sobre la indirecta.
·         Las contribuciones sociales que la empresa ha de liquidar deben ser vistas como una colaboración al mantenimiento del Estado social y una garantía de los derechos sociales, lo que no impide combatir los efectos perniciosos de estos derechos cuando son mal entendidos por sus beneficiarios.
·         No vale escudarse en la falta de eficacia de la gestión pública o en los casos de corrupción para eludir la normativa fiscal o laboral: estos hechos deben inducir, más bien, incrementar la participación en todos los mecanismos que permiten un efectivo control de la actividad política y del funcionamiento de la administración pública.
·         Como síntesis final, la preocupación efectiva por los intereses de la sociedad es también responsabilidad de la empresa: aunque la persecución de dichos intereses no constituyan su tarea primaria y específica, le corresponde no atentar directamente contra ellos y apoyarlos indirectamente, sin excluir el llegar a asumirlos a veces como propios.



k  PARA LA PARTE PRÁCTICA (1 hora)


Fines y medios del Estado en defensa de los trabajadores


apuntes ética de la empresa etica profesional y deontologica tema 6

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                        MÓDULO 6. LA EMPRESA Y LOS TRABAJADORES.


j  PARA EL EXAMEN PARCIAL

Trabajo =  actividad productiva y remunerada, constitutivo esencial de la existencia humana

  1. Las tres funciones del trabajo. Pg. 136

  1. Fuente de realización personal. El trabajo es la forma fundamental de “hacer”, ya que el ser humano manifiesta lo que es en lo que hace.
  2. Instrumento de la integración social. No basta con garantizar unos ingresos sin trabajar ya que el que no tiene trabajo piensa que no tiene sitio en la sociedad y que no se le reconocen sus valores.
  3. Es la vía de acceso a la renta.  El que no trabaja no puede participar de la renta producida entre todos ya que ésta se distribuye por dos canales (capital y trabajo). Al estar el capital concentrado en pocas manos, la vía normal de participar en el producto social es el trabajo.

  1. Los tres niveles de participación de los trabajadores. Pg. 149-151

Se ha planteado siempre como alternativa al régimen asalariado estricto, o trabajo por cuenta ajena.

Antes de la II Guerra Mundial se pensaba que la conflictividad entre capital y trabajo (típico de la era industrial) subraya la contraposición de intereses entre propiedad del capital y trabajador. A partir de la misma, el tema de la participación del trabajador en la empresa se presenta como alternativa al enfrentamiento entre las clases sociales.

Participar supone sentirse corresponsable en la marcha de la empresa, aunque no signifique que no haya conflicto de intereses, sino que se admite que los intereses contrapuestos coexisten con intereses comunes entre todos.

Con este nuevo planteamiento se habla de 3 niveles de participación:
  1. Primer nivel: participación en los beneficios. Esto es, que cuando se alcanzan ciertas cotas y ha sido retribuido el capital convenientemente, no tiene derecho a  apropiarse de un excedente en cuya gestación ha participado el trabajo también.
  2. Segundo nivel: participación en la propiedad. Ya que a veces el reparto de beneficios no es posible por la necesidad de retenerlos para autofinanciar a la empresa misma, la participación puede adoptar la forma de participación en la propiedad de esos beneficios retenidos, ya sea individualmente (trabajador particular) o en colectivo.
  3. Tercer nivel: participación en la gestión. Se puede llegar de varias maneras:

    1. Empresa Capitalista: Se llega a la gestión en calidad de propietario de una parte del capital como derecho atribuido a la propiedad de los medios de producción. à Cogestión, que supone una cierta paridad en la representación de capital y trabajo
    2. Derecho derivado de la condición de trabajador (a veces se alude en términos de democracia industrial o democratización de la empresa) à esta formulas entre otras, es más imperfecta debido a la dificultad que supone la tradición tan arraigada del capitalismo en el que el poder de decisión está asignado al empresario y que por cultura, el mismo trabajador no se verá motivado para colaborar en la gestión.


  1. La privacidad. Pgs 151-153

El respeto a la vida privada es un postulado esencial en la sociedad moderna. El trabajo forma parte de la vida pública. Surge un conflicto, ya que parece coherente la separación completa entre el trabajo y la vida privada PERO la censura entre estas dos cosas no es tan fácil de delimitar.

Se comienza por reconocer el valor intrínseco de la privacidad que deriva del derecho de cada uno a:
-          conducir su vida y decidir sobre ella libremente, sin la preocupación de tener que responder a los estándares sociales permanentemente.
-          la condición para poder cultivar la creatividad, de ensayar, equivocarse, etc.
-          derecho a controlar el acceso que pueden tener los demás a la vida de uno.

Un mundo sin privacidad no sería humano, nos sentiríamos demasiado controlados por los demás. Ahora bien, si es un valor, no se puede excluir que entre en conflicto con otros valores y es aquí el conflicto concretamente con la empresa:
-          el respeto por la vida privada puede colisionar con la seguridad pública (ejemplo: conductor de autobús, que en su vida privada consume drogas, limita su capacidad de conducir)
-          o con la buena marcha económica de la empresas
-          o con el buen clima laboral (ejemplo: problemas personales disminuye productividad)

*La privacidad no es un derecho absoluto. Su ejercicio está sometido a ciertas restricciones para que no se use de manera abusiva.

¿Hasta dónde está justificado (condiciones y medios) entonces acceder a la vida privada del empleado? ¿Cuándo está justificado éticamente examinar la vida de trabajo (lugar de trabajo, ordenador) o investigar sus relaciones fuera de la empresa o familiares?
è Si cada uno eligiera como quisiera el acceso a su vida privada, la empresa no resolvería muchos problemas, ya que si intenta resolver sospechas sobre un comportamiento inadecuado preguntándole al implicado...no sería muy útil.

La coacción sobre una persona es aceptable únicamente cuando no hay otra vía mejor. La violencia solo está justificada cuando está en juego un mal mayor. Por lo que una investigación de conductas delictivas se justifica, pero no cualquier método de intervención.

El respeto a la privacidad tiene su último fundamento en la confianza en las personas de los empleados, además genera en éstos también confianza à reciprocidad evitando sospechas de todos con todos.
  1. La huelga. Pgs 155-156

Los intereses propios de los trabajadores pueden diferir de los de la empresa y pueden derivar en conflictos abiertos. A veces, una de las partes puede recurrir a la coacción, sin llegar a la violencia física (daño corporal o destrucción de cosas), como instrumento de presión = formas más corrientes de lucha son HUELGA  y su contrarréplica, CIERRE PATRONAL (como respuesta a la fuerza mayor que poseen las organizaciones sindicales).

Huelga = toda perturbación del proceso productivo, y principalmente la cesación temporal del trabajo, acordada por los afectados para la defensa de sus objetivos.

Evolución:
-          Fase inicial capitalismo liberal: hecho criminal
-          Moderna civilización industrial: actitud tolerante
-          Actualmente: derecho de los trabajadores
Desde el punto de vista moral, se toleraría recurrir al uso de medios violentos:
  1. Causa justa. Es decir, que lo que se busca conseguir es justo (retribución del trabajo, condiciones que afecten a este)
  2. Que sea el último recurso. Que se agoten todas las vías de diálogo y negociación
  3. Que exista la esperanza razonable de éxito.


5.  Seis propuestas para el compromiso de la sociedad y de la empresa con el empleo. Pgs 157-160

El empleo y un empleo digno siguen siendo una tarea de la sociedad y una responsabilidad del Estado. Pero la crisis del Estado social y las menores posibilidades de actuación que tienen en un mundo tan globalizado hacen que las responsabilidades de la sociedad tengan que ser reconsideradas.

Las empresas deben crear empleo, es su función social. Este compromiso de la sociedad y de la empresa con el empleo tiene que afrontarse desde una actitud creativa para intentar no reproducir las del pasado.

  1. Búsqueda de nuevos yacimientos de empleo. Se generan nuevas necesidades, sobretodo en el sector servicios.
  2. El trabajo, bien escaso a distribuir. Políticas orientadas a la supresión de horas extraordinarias, ampliación de periodo vacacional, adelanto de la jubilación… no pueden ser excluidas aunque todas tengan sus dificultades. Pero la propuesta que merece más atención es la reducción de la jornada laboral y renuncia al mismo tiempo de una parte de la retribución, siempre y cuando las empresas se comprometan a mantener la calidad total del trabajo contratado.
  3. Aplicación de los contratos a tiempo parcial. Permitiría mejores ajustes en el seno familiar, aplicarse como una jubilación progresiva… pero hay que prever las dificultades que puede ofrecer el fraude laboral (contratar a tiempo reducido y obligar a trabajar más)
  4. Búsqueda de vías que rompan identificación entre trabajo y actividad humana. La reducción del tiempo de trabajo remunerado aumenta el tiempo libre y hay que profundizar en el uso de este, ya que no tiene que ser solo para el descanso sino en actividades que colmen aspiraciones personales. Puede que muchas actividades sean útiles para la sociedad.
  5. Búsqueda de otras formas de acceso a la renta. Se podría plantear el cómo reincorporar, en alguna medida, el criterio de la retribución en función de necesidades y no solo producción efectiva. Algunas vías:
·         Pensiones no contributivas
·         Renta min garantizada o de inserción
·         Salario ciudadano, propone una renta básica / salario social sin ninguna condición de trabajar o haberlo hecho.
  1. Hacia un tratamiento nuevo de las rentas del capital. Una economía intensiva en capital y con tendencia a reducir la mano de obra ocupada producirá progresiva acumulación de la renta total de aquellos en manos del capital. Se plantea una inquietud: ¿Cómo se aplicará un criterio de solidaridad que no obstaculice la distribución equitativa de la renta global?

6.  La flexibilización del trabajo y sus consecuencias. Pg. 162

Nueva modalidad de trabajo: trabajo temporal. Consecuencias psicológicas y socioeconómicas:
  1. Inestabilidad laboral repercute en la psicología personal (= inseguridad ante el futuro), a la vida familiar (retraso en el matrimonio e hijos y/o disminución del número de hijos) y a la integración normal en la sociedad. Además, la sociedad está concebida en función del empleo total, y necesitará un tiempo de adaptación a estas nuevas condiciones de trabajo.
  2. El grado de vinculación del trabajador a la empresa se resiente debido a la aleatoriedad en la permanencia. Surge una pregunta debido a que, aunque habrán trabajadores estables con los que avanzar en línea con la organización, también habrán otros que no podrán alcanzar el grado de identificación que exige la organización, luego ¿Cómo orientar la relación con la actividad para que ésta sea digna de la persona que la realiza?
  3. Como alternativa a esta situación, se hace a cada persona responsable de su carrera profesional quien tendrá la tarea de aumentar su valor a largo plazo con formación permanente. à la empleabilidad se convierte en la meta.

Esto favorece la responsabilidad y competitividad (VIP para desarrollo personal y social), pero también generan inseguridad en las personas. Los sociólogos dicen que si se logra la cohesión familiar y existan muchas oportunidades de encontrar trabajo en la sociedad en la que se esté, se reduce dicha inseguridad provocada por la temporalidad laboral.

7. El teletrabajo. Pgs 163-164

= desubicación del trabajo gracias a las tecnologías de comunicación que facilitan relaciones entre empresario-trabajador-cliente.

Se refiere a poder ubicar el mismo donde los costes sean menores. Podría ser la deslocalización de la producción a países más baratos, pero en lo referente al trabajo se conoce como TELETRABAJO. Trae nuevas reflexiones éticas, ya que siempre se busca cómo garantizar lo que parecen valores como la dignidad del trabajador y posibilidad de la existencia de vías humanizadoras dentro de la estructura de la empresa.

Consecuencias:
  1. Reducción de los costes económicos para empresas (reducción espacios físicos y transporte) y sociedad (menos contaminación, menos necesidades de infraestructura viaria…)
  2. Nuevo modelo de empresa más plano: empresa en red. No está ligada a un espacio físico, si no a estructuras según red de relaciones temáticas. “el directivo ya no es general de ejército, si no director de orquesta que conjunta a personas cualificadas”.
  3. Una empresa mas dispersa plantea el problema de la vinculación del trabajador con ella. ¿La comunicación cara a cara puede ser suplida por la telemática? à No, es preciso no olvidar el valor de los encuentros.
  4. Trae consigo mayores oportunidades para la personalización del trabajo y nuevas relaciones entre hogar/Familia y trabajo.



k PARA LA PARTE PRÁCTICA (9 horas)

            Un enfoque humanístico de la relación de la empresa con los trabajadores

   TEXTOS PARA LA PARTE PRÁCTICA

            “La libertad entraña tantos los procesos que hacen posible la libertad de acción y de decisión como las oportunidades reales que tienen los individuos, dadas sus circunstancias personales y sociales” (A. Sen, Libertad y desarrollo,  p. 33).

  1. “La perspectiva basad en la libertad guarda una similitud genérica con la preocupación habitual por la calidad de vida, que también centra la atención en la forma en que transcurre la vida humana” (Idem, p. 42).
  2. “Según las conclusiones de los estudios Hawthorne la moral y la productividad de los grupos de trabajo podía aumentar considerablemente si los supervisores fueran más sensibles a las necesidades sociales de sus empleados” (Sue Newell, Creando organizaciones, p. 25).
  3. “El desarrollo de la trayectoria profesional puede considerarse responsabilidad de la organización, ya que la prioridad absoluta es mejorar el rendimiento actual de los empleados y adquirir una reserva de talento para el futuro” (Idem, p. 82).
  4. “Cuando un individuo comete un error en una situación laboral solemos atribuirle toda la responsabilidad y achacar el error a una falta de esfuerzo o a una falta de aptitud. En estos casos pasamos por alto numerosos factores de la situación que pueden haber contribuido considerablemente a ese error” (Idem, p. 98).
  5. Cuando se analiza el mérito en relación con la justicia, “lo que cuenta es el esfuerzo consciente que tiene efectos socialmente beneficiosos” (Sadurkski, en Campbell, La justicia, p. 158).
  6. “Otro aspecto de la explicación de Sadurkski sobre la remuneración justa es que la medición de la aportación se realiza en términos de esfuerzo más que de resultados” (Idem, p. 174)

apuntes ética de la empresa etica profesional y deontologica tema 5

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                        MÓDULO 5. LA EMPRESA Y LOS ACCIONISTAS

1.      Cinco criterios éticos en la relación empresa-accionistas. (pág. 127)

Los accionistas son elementos imprescindibles para la viabilidad de la empresa (una empresa descapitalizada no es viable). Es por ello, por lo que la interrelación entre empresa y sus dueños (o accionistas) conlleva una serie de obligaciones morales. Por lo tanto, desde un punto de vista ético, procede dejar sentados con claridad los siguientes criterios o principios de actuación:

a)      El accionista lejos de ser visto como un elemento “externo” a la organización, ha de ser considerado como una pieza fundamental de esta. Aunque su aportación a la dinámica de la compañía no sea de tan alto rango como la de otros stakeholders (los trabajadores, contribuyen con su trabajo, mientras que los accionistas, generalmente aportan “medios” dinerarios o de otro tipo) en todo caso, la aportación de los accionistas resulta indispensable y debe ser, por ello, merecedora de alta consideración.
b)      La empresa y sus directivos deben buscar la máxima rentabilidad que en justicia sea posible, tratando de producir beneficios lícitos que justifiquen la inversión e incrementen su valor (respetando siempre el objeto social de la empresa).
c)      Principio de “Imagen fiel” à Los directivos tienen el deber moral de informar a los accionistas sobre la realidad económica del negocio (dando siempre la imagen fiel del patrimonio y la gestión que alude la legislación en materia de cuentas). No se deben mantener fondos “secretos” para finalidades ajenas a los propios fines de la compañía.
d)      Los directivos deben comunicar (salvo actuación de confidencialidad que la prudencia indique en cada caso) a los socios y accionistas con suficiente antelación los proyectos de futuro, y recabar la aprobación y sugerencias de éstos, absteniéndose de realizar acciones o incurrir en omisiones discriminatorias. Deberán, a su vez, informar a la opinión pública y muy especialmente al accionariado sobre los principios éticos que inspiran la cultura y la actuación de la empresa.
e)      No se debe utilizar ni facilitar información privilegiada que beneficie a unos accionistas o socios, con menoscabo de los intereses de otros o incluso de la propia compañía.

2. Objetivos de los accionistas.

a)      Objetivo Económico: retorno del capital y acceso a nuevas acciones.
b)      Social: financiar iniciativas. à RSC
c)      Ético: promover valores (inversión ética)
d)      Controlar la marcha de la empresa.





3. Derechos de los accionistas.

Los derechos de los accionistas son los siguientes:

Ø  Derecho al cobro de dividendos (si los hubiere)
Ø  Derecho de información à acceso a los estados financieros, documentos contables, etc.
Ø  Derecho de impugnación de los acuerdos sociales
Ø  Derecho de asistencia y voto en las juntas generales
Ø  Derecho de suscripción preferente en la emisión de acciones y obligaciones convertibles
Ø  Derecho a participar en las ganancias sociales y en el patrimonio resultante de la liquidación.

4. Deberes de los accionistas.

a)      Tener una cierta cultura financiera.
b)      Actuar con prudencia (como virtud moral y como estrategia inversora)
c)      Pedir consejo.

5. La inversión en bolsa.

a)      Valoración positiva: se financian proyectos que contribuyen al bien común.

b)      Valoración negativa: cuando no se respetan ciertos valores mínimos. Aquí juega un papel muy importante la responsabilidad moral del accionista.

6. Obligación de los poderes públicos.

Los organismos públicos tienen la obligación moral de regular los mercados; esto es: de velar por un adecuado funcionamiento del sistema, que minimice las posibilidades de actuaciones injustas y garantice la igualdad de oportunidades.

Para ello habrán de diseñar, poner en práctica y hacer cumplir (en un dinámico proceso de adaptación a las nuevas circunstancias y realidades) un marco de referencia en el que pueda la actividad financiera desplegar sus potencialidades, al servicio de la economía real, en aras a la satisfacción de las necesidades humanas y, en definitiva, con vistas a una mejora del bienestar del conjunto de la sociedad.



k  PARA LA PARTE PRÁCTICA  (2 horas)


1.      Valoración ética del capitalismo.
2.      Capitalismo y crisis moral

apuntes ética de la empresa etica profesional y deontologica tema 3

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                   MÓDULO 3. LA EMPRESA COMO ORGANIZACIÓN


1. LA EMPRESA COMO LUGAR DE OPCIONES ÉTICAS.

            R Una empresa es una organización con una finalidad económica en un doble sentido: debe proporcionar bienes y servicios a la sociedad y debe ser rentable.
            R La empresa (como organización) está formada por personas, cada una de ellas con su dignidad y los derechos que le corresponden. Las relaciones entre ellas deben estar presididas por la formulación kantiana  “obra de tal modo que trates a la humanidad como un fin y no como un medio”.

2. LA EMPRESA COMO SUJETO ÉTICO.

La empresa en una organización que actúa como sujeto ético porque:
            1º Tiene libertad para fijar fines y elegir medios.
            2º Posee capacidad de decisión para asumir la responsabilidad de sus actos.
            3º Puede plasmar su forma de pensar en una cultura.

3.  LAS NUEVAS DEMANDAS QUE LA SOCIEDAD PLANTEA A LA EMPRESA.

            [Las cuatro demandas, en pg. 63]
La sociedad se ha vuelto consciente del gran poder de las empresas, con poder económico y poder de “constructoras de sociedad” en sus dimensiones social, cultural y medioambiental. Por ello la sociedad (a través de movimientos sociales institucionalizados en ONG) plantea nuevas demandas a las empresas:
1.      Exige políticas de género acordes con el nuevo papel que las mujeres buscan legítimamente en la sociedad.
2.      Exige políticas y prácticas coherentes con la nueva conciencia medioambiental.
3.      Exige un nuevo respeto a las culturas en un mundo cada vez más consciente de su diversidad.
4.      La sociedad es consciente de que las empresas son las grandes creadoras de riqueza pero también es consciente de que la distribución de renta no funciona bien en un mundo en el que los informes de PNUD (Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo) y del Banco Mundial (no sospechosos de radicalismos irresponsables) afirman la existencia de 1.200 millones de personas cuyo ingreso diario no llega a 1$.
Por ello la sociedad exige a las empresas un compromiso serio con el desarrollo de todas las partes del mundo (incluida África, el “continente olvidado”).


4. EL SENTIDO DE LA RESPONSABILIDAD UTILIZANDO LA FORMULACIÓN DE    ZUBIRI,

            [Los tres aspectos, en pg. 71 y 72]
Jugando con la palabra “carga”, Zubiri dice que las personas debemos “cargar” con la realidad., “hacernos cargo” de ella y finalmente “encargarnos” de la realidad.
1.      “Cargar” con la realidad significaría no negar nuestro poder de tomar decisiones que afectan a los demás. Aplicado a la empresa, significa que ésta no debe escurrir el bulto ante los efectos (deseados o no) de sus propias decisiones: por ejemplo, una empresa que contamina un rio debe “cargar” con este hecho y plantearse cómo conseguir sus fines sin este efecto contaminante. Pero las organizaciones no harán esto si no “se hacen cargo” de la relación que establecen con los demás.
2.      “Hacerse cargo” evoca la simpatía con la que comprendemos los problemas de los demás, nos ponemos en su lugar e intentamos compaginar nuestros propios fines con el respeto que les debemos. Este “hacerse cargo”, en el caso de las organizaciones, aludiría a reconocer en los afectados, es decir en los stakeholders, una categoría humana, una dignidad y unos derechos que no permiten reducirlos a simples medios al servicio de los intereses de la organización.
3.      “Encargarnos” de la realidad subraya los efectos positivos de nuestra acción y nuestra voluntad de conseguir determinadas cosas. Decimos que los padres se “encargan” de la educación de los hijos en el sentido de que se responsabilizan de hacer lo necesario para que sus hijos lleguen a crecer adecuadamente como personas. De modo semejante las organizaciones deben plantearse cómo se “encargan” del conjunto de responsabilidades que asumen ante la sociedad.

5. LAS DOS POSIBILIDADES QUE OFRECEN LOS CÓDIGOS DE EMPRESA Y SU RELACIÓN CON LA ÉTICA DE MÍNIMOS Y MÁXIMOS.

            [Los dos aspectos, en pg. 73.]
Pese a que elaborar un código puede deberse a un compromiso de la empresa de asumir determinadas responsabilidades o querer controlar más a los empleados, mediante el establecimiento de un punto de referencia común para todos; los códigos de empresa pueden ser un instrumento muy eficaz de desarrollo ético de la empresa.
Desde el punto de vista del contenido deben señalarse dos posibilidades:
a)      Códigos deontológicos: señalan los mínimos que la compañía considera aceptables en su conducta. Normalmente, estos mínimos tienen que ver con cuestiones de ética profesional, y de derechos humanos, de manera que su transgresión tocaría puntos de estricta justicia.
b)      Códigos éticos: señalan más bien aspiraciones en las que cabe una mejora continuada a lo largo del tiempo.
Esta distinción es importante porque señala una doble perspectiva de la ética que con frecuencia es olvidada. La ética señala por un lado mínimos que no es posible trasgredir sin afectar a la dignidad humana, a sus derechos fundamentales y, en definitiva a las relaciones de justicia. Estos mínimos no son optativos. Aunque las empresas no los definieran en sus códigos, estarían éticamente (aunque tal vez no legalmente) obligadas a respetarlos.
Pero la ética formula también aspiraciones de perfeccionamiento humano y profesional en los que siempre se puede progresar. Aquí se abre un amplio campo a la libertad y la creatividad ética: la empresa puede definir en qué quiere ser más y más “excelente”: no se trata de obligaciones sino de compromisos libremente sumidos, que por eso mismo tienen un gran valor ético. Desde la perspectiva proactiva de la empresa ciudadana, es importante que las empresas definan y formulen conscientemente en qué quieren colaborar de manera especial a la construcción de la nueva sociedad.

LOS TRES  REFERENTES EN LA FORMULACIÓN DE LOS CÓDIGOS DE EMPRESA:


6. EL REFERENTE PROFESIONAL:

A)    Punto de partida: lo que la profesión proporciona a la sociedad y en que consiste la “profesionalidad” de una empresa.
B)    Problema: la dificultad de compaginar creencias personales e intereses de la empresa.
C)    Este referente está situado en el marco de una ética de mínimos.

7. EL REFERENTE EUROPEO:

A)    Punto de partida: la cultura empresarial europea.
B)    Los cuatro aspectos de la RSE contenidos en el libro verde, [en pg 75].
Sucesivas cumbres de la Unión Europea (Lisboa, Niza, Gotemburgo) han ido definiendo un “proyecto de empresa europea” a la vez competitiva y socialmente responsable. La responsabilidad social de la empresa es entendida (Libro Verde de la UE 2001) en cuatro aspectos:
·         Asumir la aproximación a la “triple cuenta de resultados” (“triple bottom line aproach”: responsabilidad económica, social y medioambiental).
·         Yendo más allá de las exigencias legales.
·         Ofreciendo un trato justo a los stakeholders.
·         Y dialogando con ellos.


8. EL REFERENTE DE LOS DERECHOS HUMANOS:

A)    Punto de partida: la dignidad del ser humano.
B)    Formulaciones:
P La declaración universal de derechos humanos.
P La declaración de la OIT
P El Global Compact (1999). Diez principios agrupados en cuatro apartados: derechos humanos, normas laborales, medio ambiente y gobernabilidad.

9. LOS DOS RETOS DE LA ÉTICA EMPRESARIAL.

            [En pg 78.]
A)    En un contexto de globalización económica, las empresas se ven atrapadas en una difícil contradicción. Por un lado, su mismo interés económico las empuja a políticas a largo término, respetuosas de la sociedad y del medio ambiente, destinadas a cultivar el desarrollo humano y profesional de sus empleados. Pero, por otro lado, la misma globalización (especialmente la financiera) las lleva a buscar resultados a corto plazo, a mirar ante todo el valor en bolsa y a exigir el máximo (aunque sea inhumano) de sus empleados. En esta situación, la ética puede tener una función importante, no en el sentido de que, como a veces se dice, “sea rentable”, sino en el sentido de fortalecer la primera línea de actuación frente a los “cantos de sirena” de la segunda.
B)    El segundo desafío es pasar cada vez más de la discusión de dilemas éticos ocasionales a incorporar la ética a la identidad, políticas y estrategias de la empresa, lo cual requiere procedimientos de gestión que expliciten la dimensión ética que tienen todas las actividades de la empresa. Se trata de que la ética no sea un añadido, un bonito sombrero con el que poder saludar al público ni tampoco un arma arrojadiza con la que defenderse del ataque de los medios de comunicación. La ética es una dimensión consustancial de la vida de las organizaciones, que al fin al cabo reúnen a personas libres para realizar actividades  con sentido humano, todo lo cual es siempre ético.
Así como no existe la belleza en sí misma sino que siempre la encontramos y vivimos en una realización concreta, por ejemplo la danza de un ballet, la ética empresarial tampoco se puede encontrar separada de la vida cotidiana de las empresas. La belleza se encuentra en la trabajada facilidad con que la bailarina ejecuta los pasos más difíciles. La ética se encuentra en la trabajada facilidad con que una empresa asume la dimensión ética de toda su vida diaria.

k PARA LA PARTE PRÁCTICA.  (2 horas)

            Una cultura empresarial humanística.